Depende de tu ritmo de integración. Tras una primera sesión, deja 3–7 días para observar ajustes: sueño, ánimo, claridad mental, energía al despertar, creatividad, calidad de presencia.
Si sientes estabilidad suave, puedes espaciar una semana; si la integración sigue (sueños intensos, necesidad de descanso, emociones), date unos días más.
Las señales de buen momento son simples: curiosidad espontánea por volver, impulso natural, deseo de profundizar la paz. Evita reprogramar por prisa o miedo a “perder efectos”: nada se pierde, todo se estabiliza. El MedBed Cuántico® es un entrenamiento de coherencia; la regularidad, más que la cadencia rápida, ofrece los mejores resultados.
Una serie inicial de 3–6 sesiones (una por semana) crea un sólido cimiento. Luego, cada 2–4 semanas suele bastar para mantener la fluidez. Escucha tu cuerpo: si pide calma, espera; si llama a la expansión, regresa.
También puedes sincronizar con ciclos naturales (luna, proyectos, estaciones). Según la Ley 31, estas pautas pertenecen al bienestar vibratorio y no son una prescripción médica; apoyan tu autonomía energética y tu ritmo interior.


