En el extremo opuesto de las lágrimas, algunas personas sienten un impulso repentino de reír. Estas risas llegan de manera inesperada, como si una ola de ligereza atravesara el cuerpo.
La risa libera tensiones, estimula la circulación energética y eleva la vibración global: una forma alegre de expresar el reequilibrio.
A menudo surge tras periodos de cansancio o pesadez emocional, marcando un paso hacia mayor ligereza. Acoger estos momentos como regalos favorece la integración de las frecuencias. Son el signo de que el proceso de armonización avanza positivamente.


