Sí. La respiración es gran aliada: lenta y profunda amplifica la circulación energética y la asimilación de frecuencias.
Estabiliza el parasimpático y refuerza la relajación celular. Puedes sincronizar tu respiración o mantenerla intuitiva.
Practicarla regularmente aumenta la capacidad de mantener la coherencia entre sesiones y conecta conciencia y corazón. Según Ley 31, es complemento no médico con efectos medibles en bienestar emocional y mental.


