A la inversa, algunas personas sienten rápidamente una mejora de su claridad mental: mayor capacidad de concentrarse, organizar ideas y tomar decisiones.
Esta lucidez proviene de la armonización de los campos energéticos y del apaciguamiento del sistema nervioso. Se vuelve más fácil distinguir lo esencial de lo secundario y liberarse de pensamientos confusos.
A menudo viene acompañada de calma interior, que favorece creatividad y eficacia. La claridad mental es uno de los beneficios más apreciados.


