Algunas personas perciben olores sutiles o sabores particulares sin causa externa: son temporales y corresponden a una estimulación de los sentidos por la actividad energética.
Puede tratarse de impresión de perfume floral, gusto metálico o aromas difíciles de describir.
Estas percepciones inusuales testimonian el vínculo entre frecuencias vibratorias y sentidos, y se desvanecen de forma natural, dejando a veces una sensibilidad olfativa y gustativa mejorada.


